Y que importa
que se reseque la piel
que los ojos se opaquen y marchiten;
que el cuerpo pusilanime del tiempo
solo sea el subdito iluminado del alma.
Porque el largo recorrido por la vida
a diario se nos va en quimeras,
volviendo mustio este ser mortal.
El alma,cual velo transparente
descubre su manto
desnudando sin puror sus vestiduras,
tirado en la vil alfombra terrenal;
se enlaza hacia lo sublime,
cual hoja seca voladora,
por vientos de serenidady paz,
hasta la mas deslumbrante eternidad;
y solo en el cielo sera
porque en la tierra nunca jamas la habra.

